Invertir en Geotecnia (II)

En la línea de lo expuesto en la segunda entrada de este blog seguimos con la reflexión sobre las ventajas que ofrece invertir en una completa investigación geotécnica.

A priori uno pensaría que, puesto que vivimos en un país desarrollado que cuenta con normativa y códigos específicos para la construcción, si nos ajustamos a su estricta aplicación estaremos a salvo de que nos pueda suceder algo parecido.

Es cierto que hoy en día podemos contar con el apoyo de la normativa, pero el hecho que durante muchos años hubiera una muy generalista propició la idea de que la investigación geotécnica era poco más que “tirar el dinero”, idea que arraigó en muchos agentes importantes del sector de la construcción. Lo triste es que en nuestros días esa idea aún impera en muchos casos y se entiende como un “gasto obligatorio”, mero formalismo que se debe cumplir al mínimo coste.

Según las conclusiones a las que llegó Whiteley es lógico pensar que la campaña de investigación geotécnica es fundamental en la elección de una cimentación adecuada y la información que nos aporta puede marcar la diferencia, sobre todo cuando se trata de resolver el problema que exige transferir las cargas estructurales de las instalaciones industriales, la edificación o la obra civil al terreno subyacente, contener y estabilizar masas de tierra o construir en terrenos con características especiales.

Por lo tanto se podría asegurar que es contraproducente económicamente para un proyecto no desarrollar la investigación geotécnica con la debida intensidad y alcance. Por el mismo motivo ese mantra tan repetido en el sector “cimentación especial = incremento de coste” también resulta ser falaz. 

En el mundo de la construcción, “cimentación especial” es el término empleado habitualmente para describir un tipo de cimentación que implica formas no convencionales de apoyo y/o contención, tales como pilotes, micropilotes, muros pantalla, anclajes e inyecciones.

Estos sistemas no convencionales se ejecutan con maquinaria y personal específico que exigen a las empresas especialistas labores de mantenimiento constante y formación continua. La capacidad organizativa y de medios de producción propios, así como la experiencia acumulada a nivel técnico, son señas de identidad que se deben exigir a este tipo de empresas dado el grado de responsabilidad que su actuación implica en la vida útil de una estructura.

A menudo se suele asociar el concepto “cimentación especial” a una cimentación de elevado coste. Bien es cierto que hubo un tiempo (que queda ya en el Pleistoceno) en el que la aplicación de estas técnicas suponía un incremento considerable del presupuesto de ejecución de la obra. Esto se debía fundamentalmente al carácter inédito de las técnicas, a la falta de maquinaria y personal especialista, y por ende, la falta de competencia. Es evidente que con el paso del tiempo estas características se han atenuado bastante y, debido a la crisis sufrida por el sector en estos últimos años, la tendencia a la baja de los precios (no proporcional a la reducción de costes en muchos casos) ha propiciado la accesibilidad a las “cimentaciones especiales a un coste asumible”.

Piensen por un momento que la mala elección del tipo de cimentación, cuando la obra está viva y se puede rectificar, implicará un elevado sobrecoste con respecto al P.E.M. previsto. Pero si la obra ha concluido y el fallo se da en el periodo de garantía… cómo valorar los incrementos de coste que suponen los gastos en reparaciones, indemnizaciones, judiciales, daños de imagen, etc. Bien, Whiteley nos da una orientación en su tabla, aunque no olviden que analizó obras viarias. Hay expertos que estiman que en el sector de la edificación podemos estar por encima del 25% sobre el valor del contrato, y es un dato para tenerlo muy en cuenta cuando los fallos de cimentación representan el 11,7 % de los fallos totales tal y como señala la fundación MUSAAT en su “análisis estadístico nacional sobre patologías en la edificación”.

Por todo ello pensamos que en nuestros días no se justifica huir de la cimentación especial, como no se justifica la falta de inversión en la campaña de geotécnia (especialmente en proyectos de envergadura).

Además, si se recurre a empresas que ofrecen no sólo la maquinaria, sino también el conocimiento técnico, se puede aplicar un estudio de la estructura en su globalidad, optimizándola y reduciendo la repercusión del coste que implica la aplicación de una cimentación especial.

Referencias:

Whiteley, B. (2002) \”Integrating geophysical and geotechnical technologies for improved site assessments of port and harbours\” PIANC Congress Sydney 2002

ISSMGI – International Society for Soil Mechanics and Geotechnical Engineering (2005) \”Geotechnical and Geophysical investigations for Offshore and Nearshore Developments\”

http://www.fundacionmusaat.musaat.es/files/Doc.patologias_web.pdf

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